CÓMO MEJORAR EL RENDIMIENTO DE UN EQUIPO DEPORTIVO

por Llanos Escribano Cano, Psicóloga.

 

No existe dirigente de club deportivo, ni entrenador y otros técnicos, ni en muchas ocasiones aficionado alguno que en uno u otro momento no se pregunte cómo se puede mejorar el rendimiento de su equipo, es decir la productividad real en competición.

Estos son los factores que intervienen en la productividad real de un equipo deportivo:

 Esquema productividad equipos

En concreto, y según Steiner, la productividad real (rendimiento y resultados) es el resultado de la productividad potencial (recursos de los que dispone el grupo, a nivel individual y colectivo) menos las pérdidas asociadas al mal funcionamiento del equipo.

¿A qué nos referimos con la productividad potencial? Disponer de unas instalaciones adecuadas, tener patrocinadores,  directivas con recursos económicos, buenos fichajes de jugadores y entrenadores, jugadores en buena forma, etc.

A mayor productividad potencial, mayores posibilidades de éxito y mejores resultados; pero la mejora de esta productividad no nos asegura una buena productividad real. Existen otros aspectos que pueden influirnos directamente.

Siguiendo a Jose Mª Buceta, ¿qué aspectos no deben pasarse por alto?

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    La “holgazanería social”, también llamado “efecto Rigelmann”. ¿Qué ocurre en un equipo deportivo con muchos integrantes? Lo más habitual será que el esfuerzo de cada persona será menor al repartirse la responsabilidad por el hecho de formar parte de un grupo. Si estas personas actuaran solas se esforzarían más, ya que no podría diluirse esta responsabilidad y el foco de atención estaría en ellos. Formas de disminuir esta holgazanería: trabajando en grupos pequeños, estableciendo objetivos tanto colectivos como individuales, identificando las funciones de cada jugador, etc.

  • Falta de coordinación entre sus jugadores. Hay que promover la comunicación entre los jugadores y entre los jugadores y entrenadores, aclarar las funciones de cada jugador, definir las conductas más relevantes de interacción (pases, apoyos, etc.)
  • Conflictos interpersonales. Antes de intervenir es necesario obtener toda la información posible sobre el conflicto. El entrenador deberá mantenerse en la posición más objetiva posible, siendo la ayuda del psicólogo deportivo de gran importancia en los casos más conflictivos. Deberá diferenciarse entre conflictos “graves” y “no graves”. Pueden llevarse a cabo negociaciones y treguas en función de las características de cada caso y, como ya hemos comentado, promover el desarrollo de la comunicación como punto clave.
  • Aislamiento de los miembros del grupo. El aislamiento obstaculiza la integración. Una posible solución puede ser que algunos jugadores colaboren con el entrenador, ayudando a los compañeros que tengan problemas de integración (idiomas, etc.)
  • Comunicación deficiente. Como entrenador se debe facilitar la vía de comunicación más eficiente, ofreciendo un horario diario de consulta para que los jugadores puedan hablar con él con tranquilidad y privacidad (reuniones, por teléfono, etc.)
  • Falta de habilidades. Se pueden adquirir habilidades a través de un plan de entrenamiento con el psicólogo deportivo.
  • Exceso de acomodamiento. Una persona “acomodada” evita los cambios. Habrá que estimular a los jugadores para que afronten otros “desafíos” con la ayuda del psicólogo deportivo.
  • Insatisfacción individual. El entrenador deberá manejar esta insatisfacción proponiendo y negociando objetivos individuales que resulten atractivos, vinculado a los objetivos colectivos.
  • Falta de identificación con el equipo. Suele ocurrir con jugadores demasiado individualistas (Yo versus nosotros). Deberá analizarse el caso para con la ayuda del psicólogo deportivo.
  • Conducta deficiente del director/entrenador del equipo. Serán objeto de análisis las habilidades del director/entrenador.

Si se tienen en cuenta los factores mencionados y se trabaja adecuadamente sobre ellos, no cabe duda de que el rendimiento del equipo se incrementará notablemente. ¡Y con ello la satisfacción de jugadores, entrenadores, técnicos, directivos y aficionados!

Todos los factores explicados anteriormente son aplicables también a los equipos de trabajo en la empresa.

 

Bibliografía:

  • Apuntes de Curso Práctico sobre Liderazgo y Trabajo en Equipo (J.M. Buceta)

 

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