DESCANSO

Sleeping     El descanso es una conducta imprescindible que a menudo olvidamos realizar en el transcurso de nuestro quehacer diario. Pareciera como si descansar fuera no hacer nada, perder el tiempo, cuando en realidad no solo mantiene y protege nuestra salud sino que además nos volvemos más eficientes en nuestras tareas diarias.

     El descanso se refiere a lo físico y a lo psíquico, comprendiendo por tanto desde el sueño, la realización de pausas entre horas de trabajo o estudio y la delimitación y alternancia clara entre periodos de actividad y descanso hasta las vacaciones y días libres o el fomento y disfrute de las relaciones sociales.

  • Sueño: El sueño es, junto a la alimentación y a la eliminación de desechos corporales, una de las funciones básicas de nuestro organismo y tiene una función homeostática (es decir, reguladora del organismo al permitir la recuperación del desgaste producido por la actividad física y psíquica durante la vigilia). Además de reparador, el sueño tiene funciones de gran importancia en la prevención de enfermedades tanto físicas como  mentales. Se conoce incluso que, por ejemplo, la mayor parte de la hormona del crecimiento (que contribuye, entre otros, a la regeneración celular o a la estimulación del sistema inmune) se produce mientras dormimos y que durante el sueño se “limpia y restaura” la memoria, destruyendo conexiones neuronales no útiles y preparándonos para el aprendizaje de nuevas informaciones que nos resultan adaptativas. El tiempo de sueño varía según la edad y las circunstancias, pero en los adultos es sano emplear entre 7 y 8 h. diarias en dormir.
  • Pausas: Mucha gente desconoce que la atención no puede ser mantenida más allá de unos 45 o 50 minutos seguidos sin que el rendimiento decaiga. Además, según el tipo de trabajo (delante de pantallas de ordenador o en ambientes con ruido u otros estresores, por ejemplo), la vista, el oído o el sistema musculoesquelético necesitan de una pequeña pausa (unos 5 0 10 min.) para restablecer su correcto funcionamiento y volver a prestar el máximo rendimiento y atención mental. Así pues, es más sano y se rinde más cuando al estudiar o trabajar realizamos estás minipausas insertadas entre la jornada laboral. Eso sí, hay que emplearlas por ejemplo en ir al baño, estirar las piernas, beber agua o comer un tentempié cuando decae nuestro nivel de glucosa. El resultado final es mejor que el intentar hacer horas y horas de labor sin parar. Los intermedios son productivos.
  • Desconexión: Desconectar del trabajo al terminar la jornada laboral es obligado. Llevarse el trabajo a casa o pensar en la solución de un tema laboral en ocasiones contadas puede ser incluso adaptativo. Pero hacerlo por norma o rumiar las preocupaciones laborales puede costarnos desde dinero en medicinas hasta perder el trabajo. Delimitar claramente los espacios laboral y personal es fundamental.
  • Ocio y tiempo libre: Disfrutar de vacaciones y días libres no es un derecho, es una obligación. Esto no quiere decir que necesariamente hayan de emplearse en viajar (aunque desde luego es una buena forma de disfrutarlos), pero sí que consiguen que el periodo de desconexión de la actividad laboral sea mayor, por lo que se acrecenta el descanso y se beneficia la salud. Además, estos días nos permiten realizar cosas tan importantes como hacer crecer nuestras relaciones personales, familiares y sociales. Ratos de ocio en pareja, con los hijos, padres o amigos nos proporcionan felicidad, incrementa nuestro círculo y percepción de apoyo social, favoreciendo así un factor protector de primer orden en nuestra salud física y mental. No olvidemos que también es absolutamente necesario dejarnos un hueco para estar con nosotros mismos, para conocernos mejor, para escucharnos, para alentarnos por aquellas cosas que hacemos bien, para leer aquella novela para la que nunca encontramos momento, para abrazarnos a un árbol o para detener el mundo por un momento y decirnos “estoy vivo”.

Ahora cabe preguntarse si realmente es factible incorporar el descanso a nuestra lista de actividades. La respuesta es sí, y en PSICOVACUNAS sabemos cómo hacerlo. Muchas personas pueden conseguir esto por sí mismas, pero también conocemos que a muchas otras les cuesta comenzar o están desorientadas. ¡Estamos a su disposición para ayudarle!

 Foto: RelaxingMusic via photopin cc

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